lunes, 21 de abril de 2014

Carta enviada a la Alcaldia: animales abandonados en el Parque Chulavista

Estimada 
Señora Sheila Mendoza
Centro de protección Animal
Alcaldía de Baruta 
21 de Abril de 2014

Unas cortas líneas para saludarle y referirme a nuestra conversación telefónica de hoy.

El caso es que el parque infantil ubicado en la intersección de la calle Chulavista con Icabarú, en la urbanización Chulavista, se ha convertido en un albergue/depósito de mascotas que dejan allí abandonadas. En estos momentos hay cerca de 10 gatitos, muchos de ellos recién nacidos, que junto a su madre deambulan por el predio. Además, es muy frecuente observar que personas  entren al parque y sueltan a sus perros, varios de ellos de gran tamaño, para que allí hagan sus necesidades con todo lo que ello implica para la higiene de ese parque infantil y para la salud de los pequeños que allí suelen ir a jugar. 

En consecuencia, solicitamos respetuosamente que el Centro de Protección de Animales de la Alcaldía de Baruta:

1. Tome las acciones ncesarias para retirar del parque infantil esa cantidad de animales y los lleven a un refugio donde puedan ser adoptados.

2. Se coloque un aviso que señale que ese es un parque infantil para el uso exclusivo de niños y que está prohibido entrar con animales.

Agradeciéndole anticipadamente su cooperación, aprovechamos para saludarle muy cordialmente,

Edmundo González / Leopoldo Provenzali
Voceros del Consejo Comunal de Chulavista

viernes, 4 de abril de 2014

El modelo fracasó - Gerardo Blyde


La concepción del Estado constitucional democrático y de Derecho es quizás el logro más importante de la civilización occidental. Es solo dentro de él que la humanidad ha logrado, tras siglos de evolución, la consagración de la supremacía tanto de los derechos humanos como de la ley que nos hace a todos iguales en derechos y obligaciones.
Desde los pensadores greco-romanos, pasando por la ética judeo-cristiana, hasta llegar al Renacimiento y la Ilustración (con Locke y Montesquieu a la cabeza), la historia de la civilización occidental avanzó en una tortuosa evolución que desembocó en la Revolución Inglesa de 1650, la Revolución (Norte) Americana de 1777, la Revolución Francesa de 1789 y, luego, las gestas emancipadoras de nuestra Hispanoamérica a partir de 1808. Todas ellas tenían como fin la creación de estados constitucionales. Bolívar también la tuvo. Esos estados constitucionales no eran nada cercanos a idea marxista alguna (de donde luego se originan el comunismo y su derivado, el socialismo), pues el pensamiento marxista ni existía.
La evolución de los estados constitucionales surgidos de esas revoluciones siguieron sus sendas hacia la institucionalización, con enormes esfuerzos y enfrentamientos, de estados democráticos y liberales. A principios del siglo XX, quienes pensaron en mejores formas de ser justos e igualitarios, comenzaron la descalificación del Estado democrático liberal de derecho llamándolo “liberal burgués” y comenzaron la construcción de supuestos modelos distintos.
En 1945 fue derrotado el oprobioso modelo fascista y en los ochenta el modelo basado en las ideas de Marx implosionó, tras un gigantesco fracaso económico que sometió a pueblos enteros por décadas suprimiéndoles la libertad en pos de una igualdad que nunca se produjo. Entretanto, el Estado liberal constitucional democrático y de derecho continuó evolucionando para producir mejor calidad de vida a sus nacionales e instaurar la supremacía de los derechos humanos.
Los viudos del Estado marxista arreciaron su campaña mundial descalificándolo como “neoliberal”; empero, las izquierdas democráticas de Occidente entendieron que ese Estado constitucional de derecho era el único verdaderamente democrático, garantista de derechos y en el cual la prosperidad económica era viable. Viudos -como los Castro de Cuba y sus herederos políticos- no lo aceptaron y continuaron atados al “estatismo salvaje, autoritario y generador de pobreza”, como los calificó Jorge Olavarría alguna vez.
FRACASOEl híbrido que ha tratado de imponerse en Venezuela recoge la apariencia de un Estado constitucional democrático y de derecho que convive con un modelo socialista no democrático, que ha venido involucionando en un estatismo exacerbado, que ha hegemonizado el poder y fundido en uno solo todos los mecanismos de control y tutela del cumplimiento de la ley para favorecer exclusivamente a quienes detentan ese poder. También ha generado los mayores niveles de pobreza y desesperanza que hayamos tenido en muchísimas décadas. El modelo ha vuelto a fracasar, así se vista de democrático. Todos los estudios de opinión recientes revelan que al menos el 70% de la población está descontenta (aun cuando no lo manifiesten, la protesta para muchos va por dentro) y lo que es más peligroso, siente que a futuro las cosas serán aún peores.
No será con represión contra quienes protestan, ni con encarcelamiento a líderes políticos o alcaldes electos, ni con la destitución de diputados -todo mediante procedimientos no constitucionales y sin garantías al derecho a la defensa- que logrará el Gobierno frenar lo que nos sucede. No se trata de un hombre o un grupo de ellos. El sentimiento de ahogo de millones de ciudadanos -miles que protestan y millones que no lo hacen pero que tampoco se oponen- responde al fracaso estrepitoso de un modelo estatista, autoritario, hegemónico y empobrecedor, frente a una minoría que ejerce el poder y que ha permitido la corrupción y el desmembramiento institucional del Estado a niveles tales que nadie, ni siendo partidario del régimen, siente seguridad alguna a futuro.
La profundidad de esta crisis no puede subestimarse. Incluso quienes no estamos de acuerdo con formas de protesta no pacíficas y no respetuosas del derecho de los demás, sabemos que el descontento está allí. Y crece cada día. La presión que se está acumulando solo puede bajar si el Gobierno entiende la dimensión de la crisis que no solo es política (para lo cual debe dar amnistía a estudiantes, líderes políticos presos o exiliados) sino más grave aún, es socioeconómica. Se requiere mucho más que el “Vuelvan Caras” de Páez.

Artículo tomado del diario El Universal

BARUTA Cultural - Abril 2014

miércoles, 2 de abril de 2014

Comunicado de la CONFERENCIA EPISCOPAL VENEZOLANA

RESPONSABLES DE LA PAZ Y EL DESTINO DEMOCRÁTICO DE VENEZUELA

Caracas, 02 de Abril 2014

1. La crisis que desde el pasado 12 de Febrero vive Venezuela es sumamente grave tanto por su magnitud, ya que abarca dimensiones diversas de la vida nacional, como por su duración, violencia y nefastas consecuencias para nuestro presente y nuestro futuro. Por tal motivo, los Obispos de la Presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana queremos dirigirnos de nuevo a todos los venezolanos, cualquiera sea su simpatía política.

2. Causa fundamental de la actual crisis es la pretensión del partido oficial y autoridades de la República de implantar el llamado “Plan de la Patria”, detrás del cual se esconde la promoción de un sistema de gobierno de corte totalitario, que pone en duda su perfil democrático; las restricciones a las libertades ciudadanas, en particular, la de información y opinión; la falta de políticas públicas adecuadas para enfrentar la inseguridad jurídica y ciudadana; los ataques a la producción nacional, que ha conducido a que en nuestro país hoy se haga necesaria la importación de toda clase de productos; la brutal represión de la disidencia política; el intento de “pacificación” o apaciguamiento por medio de la amenaza, la violencia verbal y la represión física.  

3. Los estudiantes y otros manifestantes pacíficos, ejercen su legítimo derecho, previsto en la Constitución, y merecen, por tanto, todo respeto. Las manifestaciones se han visto a veces empañadas por actos de violencia que han dejado muertos, heridos y destrozos en instituciones y propiedades. Es difícil señalar el origen de todos ellos, pero es evidente que muchas acciones delictivas son originadas por personas o grupos infiltrados con el objeto de tergiversar o desacreditar las protestas y provocar su condena. El empleo de barricadas y el ataque hacia personas  e instituciones, así como la quema de vehículos particulares y de servicio público, situación que no se debe aceptar ni aplaudir. 

4. Reiteramos nuestra firme exigencia de que el Gobierno desarme a los grupos civiles armados. Su actuación coordinada, siguiendo unos patrones determinados, demuestra que no se trata de grupos aislados o espontáneos, sino entrenados para intervenir violentamente. En muchos casos han actuado impunemente bajo la mirada indiferente de las fuerzas del orden público, por lo cual la actuación de éstas ha quedado seriamente cuestionada. 

5. Lamentamos los asesinatos de civiles y de Guardias Nacionales ocurridos en las manifestaciones. Queremos recordar que el valor de la vida es absoluto y Dios lo protege con el quinto mandamiento. De igual modo rechazamos la criminalización de la protesta ciudadana y la negación práctica de los derechos humanos en el trato a los manifestantes. Denunciamos la abusiva y desmedida represión contra ellos, las torturas de que han sido objeto muchas de las personas detenidas y la persecución judicial a los Alcaldes y Diputados contrarios al oficialismo.

6. La restricción de la información tanto en la prensa como en los medios radioeléctricos atenta contra el derecho del pueblo a estar bien informado y también contra la posibilidad de que se conozca la verdad de los hechos y se sancione a los culpables. Sin determinar la verdad será imposible lograr la paz. Una "Comisión de la Verdad" que sea plural y que genere confianza en los ciudadanos, puede ser una gran ayuda. 

7. El desabastecimiento, la carestía de la vida, la inseguridad y las restricciones en la venta de gasolina, más notables en el interior del país y en las zonas fronterizas, se traduce en angustia y malestar creciente de la población. A esto se añade que no pocas personas inescrupulosas, amparados en la crisis que atraviesa la nación, se han dedicado a especular con los bienes y servicios, que han subido a precios exorbitantes. Si no se toman los necesarios correctivos a estas situaciones, ellas serán una chispa que seguirá encendiendo la violencia.

8. El Gobierno se equivoca al querer resolver la crisis por la fuerza. La represión no es el camino. Con ella no ha podido evitar las manifestaciones de protesta ni dar respuesta al descontento y la rebeldía de la gente. La salida de la crisis es clara: el diálogo sincero del Gobierno con todos los sectores del país, con una agenda previa y condiciones de igualdad, y con gestos concretos, evaluables en el tiempo, como señales de la necesaria  rectificación. Consideramos oportuna y de gran valor la participación de la Santa Sede en el diálogo entre el Gobierno y la oposición. El pueblo venezolano apreciará en sumo grado dicha participación y sabrá reconocer el valioso aporte de la Iglesia.

9. Hacemos un llamado a todos los venezolanos, especialmente a los dirigentes del Gobierno y de la oposición, a considerar la extrema gravedad del momento presente, y a evitar que el país se siga desangrando y se derrumbe por la violencia. Más aún, los exhortamos al dialogo y a poner todo su esfuerzo por construir nuevas relaciones basadas en el mutuo reconocimiento, la reconciliación y la búsqueda de la normalización de la situación nacional.

10. La fe cristiana bien entendida nos exige a todos los creyentes responsabilizarnos del destino del país, no permanecer indiferentes sino más bien involucrarnos en la defensa de la vida, de los derechos humanos, de la libertad y la democracia. Nadie que viva en Venezuela debe decir que no le interesa o preocupa la violencia y las muertes que están aconteciendo en ciudades y pueblos. Todos, sin excepción, somos responsables de la libertad, la paz y el destino democrático de nuestra Patria.

11. Inspirados en la Palabra de Dios, todos los creyentes en Cristo tenemos que asumir decididamente el servicio de la reconciliación. Aprovechando la Cuaresma y la próxima Semana Santa, los sacerdotes, religiosas, laicos comprometidos en acciones pastorales y los Obispos contribuiremos a edificar la paz desde la verdad y la caridad, pues a la Iglesia le corresponde ser el ámbito de la comunión donde todos podremos encontrarnos asumiendo razonablemente nuestras diferencias. Como enseña San Pablo, nos toca derribar todo muro de divisiónCristo es nuestra paz (Ef 2,14) 

12. Nos solidarizamos con la población de las ciudades que más han sufrido la violencia y los efectos de la militarización. Particularmente con los habitantes de San Cristóbal. Invitamos a todos los católicos a ofrecer a Dios elAYUNO del próximo VIERNES SANTO EN SOLIDARIDAD con todas las familias que lloran a sus seres queridos, pidiendo para ellas consuelo, esperanza y fortaleza espiritual.

13. Invitamos a todos los ciudadanos, independientemente de su simpatía política, a unirnos como venezolanos, a superar el odio y la violencia, a evitar falsos rumores e informaciones que producen zozobra en la población y a comprometernos con Dios a resolver nuestros conflictos de manera pacífica. Ponemos estas intenciones en las manos amorosas de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela.

XEmmo. Sr. Cardenal
Jorge Urosa Savino
Arzobispo de Caracas
   Presidente de Honor de la CEV


XDiego Rafael Padrón Sánchez
Arzobispo   de Cumaná
Presidente   de la CEV


XJosé Luis Azuaje Ayala
         Obispo de Barinas  
1°   Vicepresidente de la CEV



XMario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
2°   Vicepresidente de la CEV

XJesús González de Zárate
Obispo   Auxiliar de Caracas
         Secretario General de la CEV

NOTA IMPORTANTE: En Venezuela sector farmacéutico informa paralización de despachos

    Escrito por Redacción. Caracas
La Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifar) informó sobre la paralización de los despachos para algunas compañías, debido a que Cadivi (Cenceox) mantiene una deuda de  497 millones de dólares con el sector, según comunicado publicado en la prensa nacional.
"La prolongación de esta situación y los subsiguientes retrasos en el pago de las obligaciones contraídas en el exterior ha determinado la paralización de nuevos despachos para algunas empresas del sector" indicó.
Según nota de prensa, “la situación es más preocupante si se considera que hay moléculas, cuyo inventario es inferior a su tiempo de reposición", destaca el comunicado.
Se conoció que el tiempo de liquidación de las divisas ya  acumulan más de 200 días, escenario que limita la operatividad de las empresas. 

Redacción. Caracas. www.mercadodedinerove.com
Miércoles 2 de Abril de 2014